Oscar Guevara, recluido en la sede de Patrulleros de Caroní, en Caura, comparte celda con al menos 30 reos más, pese a lo contagioso de su enfermedad.

En los calabozos de la sede de Patrulleros de Caroní en Puerto Ordaz mantienen a un detenido, a quien le fue diagnosticado tuberculosis, sin tomar las debidas medidas sanitarias y de aislamiento para evitar el contagio del resto de los reos.

Oscar Guevara ya había sido llevado en dos oportunidades al Hospital Uyapar de Puerto Ordaz, donde le fue diagnosticada la enfermedad. La madrugada de este miércoles fue nuevamente trasladado de emergencia, luego de presentar una crisis de tos en los calabozos.

Fuentes internas del Hospital Uyapar confirmaron que el detenido estaba en la emergencia, practicándosele unas nebulizaciones, más no recibiendo tratamiento para la tuberculosis, el cual solo es suministrado en el centro ambulatorio de Manoa, en San Félix.

Familiares de reos también manifestaron su preocupación, por el riesgo de contagio, ya que el apresado -quien comparte celda con al menos 30 reclusos más- no está recibiendo el tratamiento ni las medidas sanitarias para evitar la propagación de la tuberculosis, que deja en riesgo también a los funcionarios de este centro policial.

El director del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), Humberto Prado, recordó que en los calabozos policiales del país -que incluyen Policía Municipal y Estadal, Cicpc y Guardia Nacional- existe un hacinamiento de 537.5%.

Mientras que estándares internacionales determinan que una sobrepoblación de 40% de detenidos es considerado como un hacinamiento crítico, en Venezuela es de hasta 13 veces más.

Prado destacó que la falta de agua, electricidad, alimentos, medicinas y oportuna atención médica ha conllevado a que sea un patrón común la presencia de casos de enfermedades de la piel, respiratorias, tuberculosis, hepatitis, VIH, salmonela y desnutrición.

Guevara estuvo anteriormente recluido en el Centro de Coordinación Policial (CCP) de Chirica, en San Félix, donde en septiembre del año pasado hubo una fuga de al menos 15 reos, aunque también intentó escapar, fue recapturado a pocos metros de la comisaría.

El año pasado fueron llevados a la emergencia del Hospital Dr. Raúl Leoni, en San Félix, aproximadamente 18 presos enfermos de tuberculosis, quienes no pudieron ser atendidos por la falta de insumos en este centro de salud.

En noviembre de 2018, la ONG Una Ventana a la Libertad denunció la muerte de un recluso de la cárcel de El Dorado, identificado como Luis del Valle Bellenate Rosas, de 53 años de edad, enfermo de tuberculosis. (Publicado originalmente en Caraota Digital)