Tras su salida de Un Nuevo Tiempo, la diputada a la AN formó un nuevo movimiento que, asegura, será de lucha en la calle.

“Nosotros somos un movimiento político con vocación de poder, porque aspiramos sustituir a quien está en Miraflores por un gobierno democrático, pero que tenga claro cuál va a ser la ruta que vamos hacer cuando se vaya Maduro”. Así lo expresó la diputada a la Asamblea Nacional Delsa Solórzano, durante la presentación de su partido Encuentro Ciudadano.

La presentación contó con la asistencia de parlamentarios, dirigentes políticos y defensores de derechos humanos, entre ellos Lilian Tintori y Bony Pertíñez de Simonovis, en apoyo a Solórzano quien el pasado lunes formalizó su renuncia al partido Un Nuevo Tiempo (UNT).

La diputada aseguró que el movimiento tiene representación en los 24 estados de Venezuela. ''No hay rincón del país donde no estemos hoy, es un motivo para celebrar en medio de la dictadura que hoy vivimos, pueda haber todavía gente que siga apostando por el cambio del país”.

“Estamos convencidos de que Venezuela será completamente libre, donde cada ciudadano sepa que puede hacer lo que quiera dentro del marco de la legalidad, y que su dinero no se lo van robar (...) vamos a llevar a los órganos internacionales lo que está ocurriendo con el Arco Minero en el estado Bolívar (...) este es un movimiento político de lucha en la calle, de lucha ciudadana, de lucha política. Nuestro único partido es Venezuela y por ella luchamos”, agregó.

Informó que desde la próxima semana iniciará una gira nacional que partirá desde el estado Lara.

Luego que en días pasados se rumorara la salida de Solórzano de UNT, la diputada hizo pública el lunes la carta dirigida a dirección ejecutiva general del partido.

“Durante los años que permanecí en el partido traté de contribuir a la construcción de una sólida organización democrática, de consulta e inclusión, en la que se reconociera el trabajo de cada miembro que se dedicó desde su espacio a levantarlo. Lamentablemente, la ausencia de democracia interna, la carencia de debate político, la falta de consulta en la toma de decisiones y la consecuente imposición de las mismas, acabaron con todo el esfuerzo realizado”, expresó en la carta.

En ella agregó que otros militantes han abandonado la organización por las mismas razones, pero -afirmó- “las instancias de la dirección se han negado a escuchar sus voces, y la respuesta siempre fue la misma: la culpa era de quien se iba”.